Educación Emocional

Programa AULA DE CAMBIO: Inteligencia emocional en contextos educativos.

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Emprendimiento, inserción laboral y optimización profesional.

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marzo 01, 2015

La importancia de la Educación Emocional.

Hasta qué punto se valora actualmente la Educación Emocional? No tomemos de referencia a investigadores y educadores volcados en el estudio y promoción de la inteligencia emocional. Pensemos por un momento en el ciudadano de a pie, pensemos en padres, pensemos en monitores e incluso en muchos de los docentes que trabajan en centros, institutos, entidades de educación.
Resulta importante para ellos educar en emociones, trabajar con las habilidades sociales, desplegar recursos en los alumnos que favorezcan su entrenamiento vital?

El Informe Delors (UNESCO 1998) afirma que la educación emocional es un complemento indispensable en el desarrollo cognitivo y una herramienta fundamental de prevención, ya que muchos problemas tienen su origen en el ámbito emocional. 
En este informe se fundamenta que la educación se afianza en cuatro pilares:
* Aprender a conocer y aprender a aprender para aprovechar las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de toda la vida,
* Aprender a hacer para capacitar a la persona para afrontar muchas y diversas situaciones.
* Aprender a ser, para obrar con autonomía, juicio y responsabilidad personal. 
* Aprender a convivir, a trabajar en proyectos comunes y a gestionar los conflictos. 

Lo significativo es que, más allá de los avances en educación, en innovación educativa o en investigación, desde lo tradicional se sigue fomentando el aprendizaje para la competición, pero no para la competencia, específicamente la competencia vital.

Desde Coachia estamos convencidos que la Inteligencia Emocional en el ámbito educativo necesita más promoción, más difusión de su existencia e importancia, más esfuerzos desde la comunidad educativa para incluirla en el reparto académico del aula, llevarla a oídos de los padres a través de los talleres ofertados en el centro y fomentar su aprendizaje en la formación del profesorado. 
Creemos, dada la experiencia creciente de centros que se abastecen con medios propios de la formación y el entrenamiento emocional, que a pesar de que las políticas educativas no estén ni mucho menos enfocadas en favorecer una educación verdaderamente de calidad (ésta incluiría la inteligencia emocional en el proceso formativo) creemos, decimos, que la Educación Emocional terminará imponiéndose en formato paralelo al oficial y más tarde o más temprano se incluirán políticas educativas que contemplen una escuela más independiente, más emocional, más facilitadora del acercamiento a otras herramientas (como el Mindfulness, por ejemplo) que posibiliten el avance hacia el desarrollo integral de los alumnos y, por qué no, de todos los actores involucrados en el proceso.

diciembre 01, 2014

Pensando en los demás

Una escuela, 35 alumnos en clase. Un profesor, Toshiro Kanamori, y un objetivo: SER FELICES y aprender a pensar en los demás.
Este documental es una revolución pedagógica y el camino de un mundo mejor. Podemos ver mucho trabajo al aire libre y en equipo, cómo se potencia la creatividad y principalmente el sistema de "las cartas del cuaderno" en que tres alumnos escriben cada día una carta explicando sus vivencias e inquietudes y las leen en voz alta a sus compañeros. Llama la atención que este documental esté rodado en Japón, cuna de la disciplina y el control por excelencia. El profesor Kanamori enseña las claves de la felicidad y el ser, sin aplicar ninguna teoría pedagógica sofisticada.

marzo 26, 2014

Padres emocionalmente inteligentes

Cuando el equipo de investigadores dirigidos por Carole Hooven y John Gottman de la Universidad de Washington, llevó a cabo un microanálisis de la forma en que los padres manejan las interacciones con sus hijos, descubrieron que las parejas emocionalmente más maduras eran también las más competentes para ayudarles a hacer frente a sus altibajos emocionales.

En esta investigación se visitaba a las familias cuando uno de sus hijos tenia cinco años de edad y cuando éste alcanzaba los nueve años. Además de observar la forma en que los padres hablaban entre si, el equipo de investigadores también se dedicó a investigar la forma en que las familias que participaron en el estudio enseñaban a sus hijos a jugar a un nuevo videojuego, una interacción aparentemente inocua pero sumamente reveladora del trasiego emocional entre padres e hijos.

Algunos padres eran autoritarios, impacientes con la inexperiencia de sus hios y demasiado propensos a elevar su tono de voz ante el menor contratiempo. Otros descalificaban rápidamente a sus hijos tildándolos de “estúpidos”, convirtiéndoles así en victimas propiciatorias de las mismas tendencias a la irritación e indiferencia que consumía sus matrimonios. Otros por el contrario, eran pacientes con las equivocaciones de sus hijos y les dejaban jugar a su aire en lugar de imponerles su propia voluntad. De esta manera, la sesión de videojuego se convirtió en sorprendente termómetro del estilo emocional de sus padres.

Había hablado del menosprecio emocional aquí, pero éste estudio es más exhaustivo y demostró que los tres estilos de parentaje emocional más inadecuados eran los siguientes: 
  • Ignorar completamente los sentimientos de sus hijos. Este tipo de padres considera que los problemas emocionales de sus hijos son algo trivial o molesto, algo que no merece la pena atender y que hay que esperar que pase. Son padres que desaprovechan la oportunidad que proporcionan las dificultades emocionales para aproximarse a sus hijos y que ignoran también la forma de enseñarles las lecciones fundamentales que pueden aumentar su competencia emocional.
  • El estilo laissez-faire. Estos padres se dan cuenta de los sentimientos de sus hijos pero son de la opinión de que cualquier forma de manejar los problemas emocionales es adecuada, incluyendo por ejemplo pegarles. Por esto, al igual que ocurre con quienes ignoran los sentimientos de sus hijos, estos padres rara vez intervienen para brindarles una respuesta emocional alternativa. Todos sus intentos se reducen a que su hijo deje de estar triste o enfadado, recurriendo para ello al engaño o al soborno.
  • Menospreciar y no respetar los sentimientos del niño. Este tipo de padres suelen ser muy desaprobadores y muy duros, tanto en sus criticas como en sus castigos. En este sentido pueden, por ejemplo, llegar a prohibir cualquier manifestación de enojo por parte del niño y ser sumamente severos ante el menor signo de irritabilidad. Estos son los padres que gritan “no me contestes”al niño que esta tratando de explicar su versión de la historia.
Pero finalmente también hay padres que aprovechan los problemas emocionales de sus hijos como una oportunidad para desempeñar la función de preceptores o mentores emocionales. Son padres que se toman lo suficientemente en serio los sentimientos de sus hijos como para tratar de comprender exactamente lo que les ha disgustado ("estás enfadado porque tu amigo ha herido tus sentimientos?") y les ayudan a buscar alternativas positivas de apaciguarse ("por qué, en vez de pegarle, no juegas un rato a solas hasta que puedas volver a jugar con él?")
Y para que los padres puedan ser preceptores adecuados, deben tener una mínima comprensión de los rudimentos de la inteligencia emocional. Si tenemos en cuenta que una de las lecciones emocionales fundamentales es la de aprender a diferenciar entre los sentimientos, no nos resultará difícil entender que un padre que se halle completamente desconectado de su propia tristeza mal podrá ayudar a su hijo a comprender la diferencia que existe entre el desconsuelo que acompaña a una pérdida, la pena que nos produce una película triste y el sufrimiento que nos embarga cuando algo malo le ocurre a una persona cercana. 

El impacto en los hijos de los progenitores emocionalmente competentes es ciertamente extraordinario. El equipo de la Universidad de Washington antes mencionado descubrió que los hijos de padres emocionalmente diestros, comparados con los hijos de aquellos otros que tienen un pobre manejo de sus sentimientos, se relacionan mejor, experimentan menos tensiones en la relación con sus padres y también se muestran más afectivos con ellos. Pero además estos niños también canalizan mejor sus emociones, saben calmarse más adecuadamente a sí mismos y sufren menos altibajos emocionales que los demás.

Son niños que también están biológicamente más relajados ya que presentan una tasa menor en sangre de hormonas relacionadas con el estrés y otros indicadores fisiológicos del nivel de activación emocional. 

Otras de las ventajas de este tipo de progenitores son de tipo social, ya que estos niños son más populares, más queridos por sus compañeros y sus maestros, suelen considerarse como más dotados socialmente. También existen beneficios cognitivos, porque estos niños son más atentos y suelen tener mejor rendimiento escolar. 
Así pues las ventajas de tener unos padres emocionales competentes son extraordinarias en lo que respecta a la totalidad del espectro de la inteligencia emocional, y mas allá de él. 
Fuente: Goleman.

noviembre 30, 2013

La Resiliencia Visual

"Y qué importa si era guapa? El tiempo me traicionó. Me prometió amor eterno, gracia eterna, lluvia eterna, la eternidad de los mares, ser cristal de los diamantes, toda roca y toda invierno en cada puesta de sol. Vida loca, desairada amada vida. Tiempo traidor" 
Claudia Souza.

A menudo veo paseando por mi zona de trabajo a un señor con un gato en la cabeza. Supongo que a él le pareció un peluquin cuando lo adquirió, a mí se me antoja un felino muerto acurrucado en la sesera.
Ni qué decir de los estropicios en muchas caras, en muchos cuerpos a razón de la cirugía estética.

Nos preocupa demasiado nuestra apariencia, sólo vemos deterioro. 

La barriga que se instala cruel, el trasero que nunca tendremos, la estatura que la genética no nos ha dado, el pelo pantene del que no disfrutamos, la crema milagrosa que no funciona en nuestro cutis, el abdomen flojo y arrugado tras la maternidad, los pechos que obedecen a la gravidez irremediablemente, las arrugas que marcan el surco de la edad, las bolsas y ojeras que no desaparece una cura de sueño....

Cuesta asumir al tiempo inexorable.
La resiliencia como tal, supone sobrevivir a las experiencias que traen consigo dolor y salir más fortalecidos. La resiliencia visual opera en el mismo sentido, superar el duelo del cambio físico y aprender a mirarse con amor, aceptación y respeto ante el espejo.  Necesitamos para eso un gran filtro de autoestima.

Ayer tuve la oportunidad de cerrar un ciclo de talleres de empoderamiento para mujeres, dentro de un programa de prevención de la violencia de género.  En una de las dinámicas que realicé pude comprobar el grado de no-percepción de la belleza auténtica y natural de la que disponemos todos.
Cinco mujeres elegían a otras cinco, que llevaban los ojos vendados.  Cada una se centraba en otra para describir físicamente todo lo que les gustaba y apreciaban de la elegida.  Cuando la escogida se sentía reconocida en los atributos descritos, entonces daba un paso al frente. 
Sólo dos avanzaron.  Las otras tres se quedaron en su sitio incluso cuando las cinco descriptoras hubieron finalizado sus turnos. 
Significativo, no?  Aún sabiendo que alguien las había escogido para centrarse en sus atributos físicos, no se dieron por aludidas. No se reconocieron en ninguna de las características positivas enumeradas.


Hace unos días disfruté muchísimo con la película argentina "Corazón de León", las vicisitudes de un hombre que desde su 1.36 de estatura ha sido capaz de tantísimas cosas.  Me pareció maravillosa por la múltiples lecturas que deja su historia.
Y qué menos que ofreceros una página recién descubierta, un hallazgo para este tema, El Proyecto Nu, un proyecto que retrata la belleza natural. 
Os deseo una nueva mirada.

julio 24, 2013

El Propósito de tu Vida

Cómo sabes si estás haciendo lo que has venido a hacer? Porque amas lo que haces, porque te enamoras de tus actividades y la alegría es la reina de la casa. Porque te sientes pleno, porque has encontrado tu camino y todo rueda y se acomoda.
El mundo también se beneficia porque inyectas pasión y compromiso allí por donde vas.
Si estás en un punto de búsqueda, primero tienes que plantearte qué es lo que de verdad te importa, qué es lo que te infunde felicidad y plenitud. Cómo quieres verte dentro de dos años, tres, cinco. Qué imágenes quieres recolectar para cuando te sientes a contemplar un atardecer, de anciano, y vivas de tus recuerdos?
Cuando sepas lo que te hace feliz, hazlo. Y aléjate de todo lo que te desvíe de ese camino. Puedes empezar despacio si sientes vértigo, tus tiempos son tuyos.
Qué te hace sentir vivo? Qué es lo que más te gusta hacer? Organiza tu vida de forma que te la ganes haciendo eso, y no otra cosa. Márcate objetivos que te acerquen al propósito, que estén alineados con tu felicidad. Visualiza momentos vividos o créalos, imagínate haciendo lo que te conmueve y te expande.
Haz lo que tengas que hacer, pero empieza ya. Arma caminos para llegar a eso que ves en tus sueños. Decide, responsabilízate de tus sueños, asúmelos porque son tuyos. Dónde quieres estar? Quién eres cuando lo consigues? Cómo de maravilloso es ese sueño que persigues? Qué estás haciendo hoy para acercarte a él?
No aceptes menos de lo que necesitas de la vida, no te conformes, tú eres el que eliges, tú eres el que mereces tener lo que quieras exactamente como lo quieres.
Qué quieres¿? Haz un listado porque Quién te hizo creer que no puedes ganar dinero con lo que te apasiona hacer?
Describe, detalla tu sueño, tu meta, todo lo que quieras que esté presente.
Proyectarnos hacia nuestros sueños también mantiene la desesperanza a raya y nos previene de enfermar.
En "la calle de los sueños perdidos" se invita al lector a crear una calle de sueños para transitarla. Allí podemos encontrar aquellos sueños que perdimos, que alguien nos quitó o nos impidió realizar, que se desvanecieron o como los míos, que estuvieron durmiendo años en una maleta que cruzó el Atlántico.
Te propongo armar esta calle y caminarla, porque cuando ponemos en su sitio a los sueños, hasta podemos coincidir con gente que también los esté buscando. Quién sabe si son las calles las que nos cruzan con cierta gente o es la gente que circula por la misma vía la que nos cruza con los sueños. De cualquier forma será una acera soleada de primavera. Y, como dice Enrique González Tuñón en su obra, será también una vía para encontrarnos con nosotros mismos, con nuestra infancia, con nuestra adolescencia, con nuestro ayer, con nuestro interior y con todo lo que pasamos de largo sin poder vivirlo.

mayo 15, 2013

Recomenzar

 "Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir No cuando es No"
~Gabriel García Marquez~

Las cosas son como son, y son en sí mismas, independientes de quienes somos, pero....Cómo las experimentamos?
Cumplir 40, por ejemplo. Es raro que esta edad pase sin pena ni gloria.
En torno a los cuarenta años suele sobrevenir un cambio vital muy significativo. Es como empezar a sentirnos en el meridiano del recorrido,  así que nos planteamos bastantes cosas y es inevitable poner sobre la mesa nuestras miserias y necesidades, nuestros deseos y el balance de frustraciones y logros. Hay quien decide empezar a tachar la lista que escribió a los veinte sobre qué cosas hacer en la vida: "No moriré antes de:...."
Se deja de fumar, se empieza el gimnasio, se reconsidera la pareja, se buscan alternativas laborales, se inician negocios, se emprenden proyectos, se averigua por aquel viajecito postergado, se cambia de hábitos alimentarios.
Es un recomenzar apasionante.
No siempre el cumpleaños es el detonante, también lo es una crisis vital. La crisis que sigue a algún acontecimiento de suma importancia y que parece desestabilizar nuestro mundo, el pequeño universo largamente construido. "La torre" de la baraja, que mueve los cimientos del castillo que habíamos levantado.
Nos dejan, nos traicionan, nos despiden, enfermamos, alguien fallece. Cualquiera de estos acontecimientos bambolea nuestra seguridad, la estabilidad que creíamos poseer se ve sacudida sin miramientos. Y sentimos (la mayoría de veces necesitamos) empezar de nuevo, a todos los niveles. Aquí no se trata de enmendar lo dañado, es como un huracán que arrasó con todo lo que había a su paso, sin dejar nada en su sitio, hasta lo que no se nos ocurría jamás cambiar. Sucede, todo se somete a examen, todo se revisa y analizamos en cascada mientras clavamos los ojos en las baldosas de la calle.
Y qué mirada más limpia la que nos trae el cambio, qué maravilloso cuando descubrimos que aún nos queda un mínimo de cuarenta años más para vivir la vida que siempre quisimos vivir. Ahora sí.

abril 12, 2013

Cuando menospreciamos las emociones

A Víctor, de seis años, se le ha salido el volante de la bicicleta justo antes de arrancar. No me he visto capaz de arreglársela, así que volvimos a casa.
Lloraba mientras tanto y le pedí que dejara de hacerlo. Intentaba explicarle que tuviera paciencia hasta que consiguiera las herramientas adecuadas.
-Es que no te gusta que llore, mami?
-No, no me gusta verte llorar -le respondí
-Es que acaso está prohibido llorar? -Dijo comenzando a enfadarse.
-Claro que no -Balbuceé. Y me asaltó un torrente de recuerdos e ideas sobre la educación, la inteligencia emocional, las tristezas infantiles no tenidas en cuenta, los motivos de los niños y ese saber estar tan particular que tienen.

Nos pasamos la vida diciendo a nuestros hijos qué hacer y qué no, cómo comportarse, previniéndoles de los peligros, dejando que experimenten sólo bajo supervisión y se expresen bajo mínimos porque no les permitimos sacar la rabia, la tristeza, la impotencia. No se grita, no se escupe, no se agrede, no se pelea, no se dicen ciertas cosas a la gente.....
Pero tampoco les enseñamos a expresarse con competencia, ni a identificar emociones y gestionarlas con salud. No les enseñamos a obtener otras respuestas ante sus sentimientos, sólo les regañamos por las que dan.
No les enseñamos a conocerse, a desplegar su potencial. Si van mal en matemáticas y excelente en lengua los apuntamos, como decía el cuento sufí, a clases de recuperación de matemáticas en vez de alimentar sus gustos por las letras con actividades afines a sus intereses.
  
Preferimos que se entrenen en idiomas antes que en habilidades sociales. No les enseñamos a ser asertivos sino a defenderse. Y les damos capacitación académica pero no para la vida. Los apuntamos en veinte actividades pero ninguna conlleva el servicio a otros, y muy temprano, los adiestramos a conseguir recompensa material: si no, no hay gloria.
Así repetimos respuestas automáticas aprendidas, son los mismos resortes que se activan.
No sólo les enseñamos lo socialmente indecoroso que resulta llorar o mostrar nuestras emociones, lo peor es que les inculcamos la inutilidad o el no-derecho de sentir ciertas cosas.
"Tú eres el arco del cual tus hijos, como flechas vivas, serán lanzados.
Deja que la inclinacion en tu mano de arquero
sea para su felicidad."   Kahlil Gibran

marzo 28, 2013

El momento presente


Esta mañana, aprovechando el sol, mi hijo pequeño y yo estuvimos jugando con pompas de jabón en el jardín.
Caí en la cuenta, mientras le enseñaba a soplar suave a través del aro, que no sólo estaba viviendo una experiencia divertida, sino que exclusivamente estaba viviendo eso. Concentrada en el aire que exhalaba despacio mientras se iba creando una burbuja transparente que alzaba el vuelo y explotaba. No había planes, listado de tareas, asuntos pendientes, preocupaciones, recuerdos ni problemas. Ni siquiera reparé en las abejas que andaban por ahí.
Únicamente existían las pompas, la alegría de Víctor cuando lograba crear una y ese sol bañándonos las risas.
Nos sentíamos pletóricos. Ha sido uno de esos momentos en los que te conviertes en un ser feliz, henchido de una profunda alegría por un hecho sencillamente especial.
Una de mis actividades, y espero que la disfrutes tanto como yo, abocada a la atención plena y el vivir el momento presente es estar atento, durante el día, a uno de esos instantes en los que normalmente no reparamos pero que, si nos dejamos llevar, podemos sentir cada vez con más profundidad y beneficio para el alma.
Ese paseo que das con tu hijo mientras hueles el azahar de los limoneros en flor, esa intimidad con una amiga en tu cocina mientras te abre el corazón para una confidencia, esa ducha que disfrutas sin prisa mientras suena en la radio de tu baño la canción que tanto te pone las pilas...
Puedes empezar con una ocasión al día cada día. Puedes apoyarte en una cámara de fotos y retratar el momento, es una terapia maravillosa el repasar semanalmente las fotografías y ver cuántos ratos  sencillos y felices son parte de nuestra cotidianidad. Y cuánto de bueno somos capaces de pasar por alto en pos de seguir encerrados en nuestra cabeza, con nuestros planes, preocupaciones y fantasmas.
Cada día es como una de esas pompas, nace y crece con el fin de que te regodees en él, que lo disfrutes y lo vivas, porque tiene un tiempo reducido de supervivencia y se diluye sin más.
El momento siempre es hoy.

febrero 28, 2013

Me han despedido. TU ACTITUD


Victor Frankl encontró la clave cuando se dio cuenta, en una situación terrible como era estar internado en Auschwitz, que te pueden quitar todo salvo tu actitud.
Mi reflexión de hoy va para todos aquellos que se han quedado sin el trabajo que tenían, y no digo SIN trabajo, porque ahora empieza el verdadero, el oficio de buscar EL trabajo.
A veces, lo mejor que pueden hacer por ti es despedirte. De otro modo seguirías estancado, convenciéndote que tienes que agradecer un trabajo mediocre que te ayuda a malvivir, con lo justo y  amargado. Seguramente no hubieras dejado tu puesto por iniciativa propia, por muy malo que te pareciera, te aportaba algo que nos han enseñado a valorar, la estabilidad. Aunque el precio por mantenerla sea una úlcera o la depresión.

Después del shock inicial, porque de esperar un despido siempre lo esperas para dentro de un tiempo, lo mejor es DESPERSONALIZAR. No te despiden a ti, quitan tu puesto, la empresa puede seguir adelante prescindiendo de la labor que realizabas.
Lo siguiente, casi inmediato, es pasar página. Hay que centrarse en lo que se quiere conseguir en vez de focalizarnos en aquello de lo que queremos alejarnos. Ese trabajo ya no está, no existe. El duelo por la pérdida de lo familiar es absolutamente normal, pero necesitamos avanzar y para eso hace falta despedirse y SOLTAR.

Si crees que tu jefe se equivocó al despedirte: es SU problema. Asume tu realidad, cuanto antes te adaptes, antes saldrás adelante. Deja el miedo inicial de “qué será de mí” y pon toda tu atención en las posibilidades de cambio que se han presentado.
Por último, recordar que tú no eras ese puesto de trabajo, tú no eres el oficio o la profesión desempeñada. Tu profesionalidad, la experiencia recolectada y el aprendizaje te lo llevas puesto.

Suma y sigue. SEMPRE AVANTI E SORRIDENTE.

diciembre 05, 2012

Sólo dos segundos

A principios de los noventa la Universidad de Harvard llevó a cabo un experimento de lo más sencillo pero instructivo. Crearon tres grupos y a cada uno le mostraron un vídeo con la conferencia de un profesor. Tiempo estimado para cada grupo de diez, cinco y dos segundos respectivamente. Cada grupo emitió un veredicto evaluando las aptitudes del profesor observado. Lo increíble fue que las tres evaluaciones fueron idénticas.
Diversos estudios posteriores avalan esta teoría. Nos hacen falta sólo dos segundos para producir una impresión duradera.

A la hora del trabajo, importantísima es la presentación (física y emocional) Si perdemos a un cliente o a un entrevistador laboral durante el primer ataque, no tendremos mucho que hacer. Prepara tus entrevistas, prepara tus ventas, tus servicios, tu ropa, tu aspecto.
Cuidalo todo, empieza por tu actitud.

noviembre 27, 2012

Pablo Milanés y yo


"Dejame despertarte con un beso en la verde mañana que te espera. Dejame celebrar la primavera
en el hermoso largo de tu cuerpo...."

Tenía 17 años cuando escuché estos versos por primera vez. Era "Comienzo y final de una verde mañana", de Pablo Mílanés, cantautor cubano.
Me enamoré perdidamente de su poesía, la letra de su música, su música, su voz. A partir de ahí comenzó mi periplo por disquerías y me hice con todos sus discos. Todavía hoy lo escucho.
Por aquel entonces yo tenía un sueño, sueño dorado lo llamaba pues era mi máxima aspiración. De vez en cuando cantaba de forma pública así que soñaba con que algún día yo cantaría con Pablo Milanés.
Hace siete años, en Murcia, canté por fin con Pablo Milanés. Él estaba en el escenario y yo en la primera fila coreando sus temas y sacándole fotos. Así advertí que estaba cumpliendo un sueño de veinte años, estaba cantando con él, y fue entonces cuando comprendí que debía haber sido más específica en mi deseo.
Esta es una anécdota con su connotación graciosa, pero no por eso menos cierto es que cuando nos planteamos un objetivo debemos ser lo más específicos posibles, a riesgo de dispersarnos si no lo hacemos.
Imaginemos por un momento que somos títeres y alguien tira de nuestros hilos, imaginemos que el Genio de la Lámpara existe y nos otorga un deseo: "quiero cambiar de trabajo", "quiero cambiar de vida". Qué trabajo creéis que nos obsequiará el universo? Qué nueva vida nos elegirá el genio?
Entre otras cosas, cuando persigas un sueño, sé específico en lo que quieres.
Cuando sabemos exactamente lo que queremos es más fácil encontrarlo.
Y mientras tú te planteas un objetivo específico, enunciado a ser posible en una frase positiva y en presente, yo te deseo una semana llena de verdes mañanas.

noviembre 20, 2012

Ser positivo

Por Pablo Alzuagaray

Recuerdo que encontré estas máximas pegadas en el muro de una tienda hace muchos años, y desde entonces siempre las he tenido en cuenta cada vez que comienzo a perder la fe o la paciencia ante los obstáculos y dificultades que a veces se interponen a la concreción de mis metas y objetivos.

El autor de las mismas es anónimo (durante mi infancia creía que Anónimo era un famoso poeta latino, autor entre otras obras, del Poema del Cid y de Robin Hood). En Internet he hallado diversas versiones basadas en el mismo tema, pero no ésta, que finalmente volví a copiar de un afiche que yo mismo me hice y que habitualmente colgaba en la pared de mi despacho, bien visible para no dejar de tenerlo en cuenta.

Las máximas o sentencias en cuestión se titulan "El ganador y el perdedor", y como su nombre lo indica se trata de una confrontación a modo de antítesis positivo-negativo, entre dos tipos de actitud al momento de enfrentar la vida. Obviamente, cada vez que me he sorprendido in fragantti actuando como "el perdedor", busqué rápidamente volcarme nuevamente al otro carril.

Sin embargo, en 20 años -aproximadamente el tiempo desde que conocí este texto por primera vez- algo debo haber evolucionado, porque ni la palabra Ganador, ni su contraparte menos deseable tienen ya para mí una connotación positiva.

Para alguien cada vez más convencido de la importancia del cultivo, difusión y, si es necesario, la reinstauración de una verdadera cultura cooperativa frente a la competitividad que tanto daño ha hecho y sigue haciendo a la humanidad, no le encuentro sentido a "ganar" como sinónimo de éxito. Ganar siempre implica superar, excluir al otro. Incluso "ganarse a uno mismo" implica una lucha interna, una competencia con lo que no aceptamos, lo que no queremos ser, frente a lo que pretendemos convertirnos.

¿Es que no hay forma de sentir que hemos alcanzado un logro si no es comparándolo con el resultado del prójimo? ¿Es que no hay otra manera de ganar que aquella en la que otro pierda? ¿Mis virtudes deben medirse con las fallas del prójimo para poder distinguirse? ¿Que yo tenga razón, implica obligadamente que el otro esté equivocado? ¿Qué yo quiera ser mejor, significa que ahora no soy nada?



Creo que más bien, en la vida no hay ganadores ni perdedores, sólo participantes. Finalmente todos estamos condenados a evolucionar: algunos lo harán antes, otros más tarde. En todo caso, no creo que exista un premio celestial para quienes lleguen primero...

En plan de encontrar una idea lo más simple posible, recaigo nuevamente en la de la dualidad de los estados de conciencia entre aquellas personas que buscan y cultivan los aspectos positivos de la existencia, y aquellas otras que, aunque más no sea por momentos, caen en la negatividad.

Por ello, me tomo la atribución -y en tanto que el poeta Anónimo no reclame sus derechos- de sustituir en adelante la palabra Ganador por "el hombre positivo" y perdedor por "el hombre negativo", entendiendo a hombre, obviamente, como sinónimo de ser humano:

El hombre positivo y el hombre negativo

El hombre Positivo siempre está haciendo.
El hombre negativo siempre está hablando.

El hombre positivo siempre tiene un plan de acción.
El negativo siempre tiene una excusa para no hacer.

El hombre Positivo dice: “¡Deme la oportunidad de hacerlo...!”
El negativo dice: “¡Ese no es mi trabajo!”

El hombre Positivo tiene una solución para cada problema.
El negativo tiene un problema para cada solución.

El hombre Positivo hace fáciles las cosas difíciles.
El negativo hace difíciles las cosas fáciles.

El hombre Positivo: “Esto puede ser difícil, pero es posible lograrlo”.
El negativo dice: “Esto puede ser posible, pero es difícil que lo haga”.

El hombre Positivo se “agranda” ante las dificultades.
El negativo se “achica” ante los inconvenientes.


Y tú, en este preciso momento ¿de qué lado estás?

Puedes leer más artículos de Pablo en su BLOG

noviembre 06, 2012

Tips para encontrar trabajo

“Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.” J. Brown.
-No busques cualquier trabajo, sé constante en tus sueños.
(Y si, irremediablemente, tienes que comer, busca cualquier cosa que cumpla ese fin pero no se te ocurra acomodarte. Dedica un rato cada día a seguir con tu estrategia en pos de tu sueño.)
-No busques cualquier trabajo, define exactamente lo que quieres y dónde: si quieres ser empleado de comercio define de qué rubro: en una charcutería, en una tienda de ropa, en una librería, etc. Luego elige el comercio y averigua qué requisitos piden para trabajar allí. Reflexiona si los posees. Si no es así, tendrás que plantearte un sub-objetivo: cumplir esos requisitos.
-Ya que no tienes trabajo, por qué no piensas en aquello en lo que siempre te hubiera gustado trabajar? Puede ser tu propia empresa o retomar tu vocación. Por qué no pruebas a analizar la forma de cumplir esa meta?
-No hagas cursos porque sí. Haz los que te acerquen al objetivo marcado. Un curso de comercio o escaparatismo está muy bien para ser empleado de tienda, pero no si estás buscando una salida profesional a tu licenciatura en administración de empresas.
-Cuando vayas a una entrevista de trabajo compórtate como alguien que va a ofrecer un servicio, no como si necesitaras un favor.
-No importa qué tan deprimido estés, es tu derecho, pero sigue haciendo lo que debes hacer, buscar trabajo.
-Mimate, cuidate y compensate. No necesitas dinero, a veces un baño relajante surte efectos maravillosos.
-Allí donde vayas: no des lástima. El optimismo es lo único que vende una buena imagen. Y no sabes si hablando en la cola del pan alguien puede ofrecerte algo. 
-Arréglate: antes de una entrevista te colocas la sonrisa. 
-Posiciónate: camina erguido mirando al frente con paso firme (no importa si te  sientes derrumbado,  si no lo demuestras no lo notarán) 
-Sé curioso: tienes que llegar sabiendo todo lo que puedas sobre la empresa que te entrevistará. 
-Conócete: reflexiona sobre tus virtudes y carencias. Sobre lo que te gustaba de tu último trabajo, lo que conseguiste en tu puesto, sobre lo que te supuso un problema. 
-Hablando de arreglarse: mirate al espejo objetivamente y pregúntate: si te encuentras con alguien como tú en el ascensor, qué piensas de tí? Que eres un oficinista, un empresario, un comercial, el cobrador del frac, un artista extravagante o que vas de camino al gimnasio? Preguntate qué imagen quieres vender y tómate tiempo para prepararla. Elige con sumo empeño y cuida hasta el más mínimo detalle.
-Que internet sea siempre tu recurso complementario y mínimo en comparación. Patea las calles, golpea puertas, preséntate en persona, así también desarrollarás tu competencia de "don de gentes".
-Deja de buscar excusas para no formarte si lo necesitas. Transforma tus excusas en obstáculos y luego les das soluciones, pero haz lo que tengas que hacer.
-Sé original: si crees que una empresa no leerá todos los currículums que le llegan por e-mail, envíalo por correo postal.
-Visualizate cada día en tu trabajo ideal. Vislumbra la calle, la entrada, los colores de las paredes y cómo te sientes allí, haciendo lo que te gusta.

Y recuerda: tu peor enemigo no es el desempleo actual sino tu creencia de que no vas a conseguir trabajo.

octubre 18, 2012

Sincronicidad

"Como si lo de fuera es un espejo de lo que está sucediendo dentro."

Un joven Isaac Newton se encontraba en Inglaterra trabajando con el cálculo de fluxiones cuando otro joven alemán Gotfried Leibnitz descubría el cálculo. En su momento, uno acusó de plagio al otro, hoy se sabe que ambos matemáticos llegaron a sus resultados independientemente, con Leibniz empezando primero con la integración y Newton con la diferenciación.

El 28 de julio de 1900, el rey Humberto 1 de Italia cenaba en un restaurante de Monza. Con gran sorpresa observó que el propietario era idéntico a él. Pero su sorpresa fue en aumento cuando descubrió todas las semejanzas que le unían a aquel hombre: El dueño también se llamaba Humberto; al igual que el rey, había nacido en Turín y en el mismo día; se había casado con una chica llamada Margherita el mismo día en que el rey se casó con su esposa, la reina Margherita. Y había inaugurado el restaurante el día en que Humberto 1 fue coronado rey de Italia.
Al día siguiente el ayudante del rey le informó que el dueño del restaurante había muerto aquella mañana después de que le hubieran disparado misteriosamente. Y mientras el rey expresaba su pesar, un anarquista llamado Gaetano Bresci disparó contra él y le mató.

Cuando Norman Mailer comenzó su novela Barbary Shore no había en ella ningún espía ruso. Al progresar la novela un espía ruso aparece, desempeñando un papel secundario. A medida que avanzaba la obra, el espía fue ganando cuerpo hasta convertirse en el protagonista principal. Acabada la novela, el Servicio de Inmigración de los EE.UU. arrestó a un hombre que vivía en el piso de abajo de Norman Mailer. Se trataba del coronel Rudolf Abel, el espía ruso más importante de aquel tiempo en Norteamérica.

Un tal M. Deschamps relata que, de niño en Orleans (Francia), un huésped de la familia llamado M. de Fortgibu le ofreció un trozo de pudding de ciruelas. Años más tarde, M. Deschamps pidió pudding de ciruelas en un restaurante de París. El camarero le dijo que la última ración acababa de servírsela a un señor, señor al que señaló discretamente y que no era otro que M. de Fortgibu. Muchos años después, en una cena donde a M. Deschamps se le ofreció pudding de ciruelas, aprovechó éste la oportunidad para narrar sus experiencias con relación a dicho manjar y el Sr. de Fortgibu. Acabado el relato, y mientras deglutía su pudding de ciruelas, Deschamps manifestó que lo único que faltaba era la presencia del señor de Fortgibu. En ese momento la puerta se abrió y apareció M. de Fortgibu, ahora un anciano desorientado, quien se excusó alegando que se había equivocado de puerta.

En el experimento Grinberg-Zylberbaum, publicado en 1987, los científicos utilizaron un electroencefalógrafo para medir las ondas cerebrales de parejas que meditaban juntas.  A estas parejas estrechamente vinculadas se les pidió que meditaran juntas, una al lado de la otra, durante veinte minutos. Después, una de ellas se trasladaba a otra habitación, cerrada y aislada. Una vez ubicadas, cada una en una habitación distinta, se les pidió que intentaran establecer comunicación directa con la otra. La persona que había sido trasladada era estimulada en su habitación con brillantes destellos de luz, que causaban en sus ondas cerebrales pequeños picos llamados potenciales provocados. Pero lo fascinante de este experimento es que la persona que no estaba expuesta a la luz también mostraba pequeños picos en sus ondas cerebrales. Así pues, estas dos personas estaban conectadas en un nivel profundo por medio de la meditación, y esa conexión provocaba reacciones físicas mensurables en ambas, incluso en la que no estaba expuesta al estímulo luminoso. Lo que le ocurría a una le sucedía a la otra, automáticamente y en forma instantánea.

Existe una teoría capaz de explicar estos fenómenos: la sincronicidad. Dicha teoría fue desarrollada por el psicólogo sucesor de Freud, Carl Gustav Jung
Carl Jung define la "sincronicidad" como "una coincidencia significativa de dos o más sucesos en la que está implicada algo más que la probabilidad aleatoria".
Las sincronicidades suelen suceder con mayor profusión en periodos de transformación: nacimientos, muertes, enamoramiento, psicoterapia, obra creadora intensa, cambio de profesión...

Presta atención a todo lo que ocurre. Ya sabes, nada es casualidad...

Fuente: http://trascendentalism.blogspot.com/2006/05/sincronicidad.html

octubre 09, 2012

Manifiesto vital

http://www.artelista.com/obra/5150126936991364-hombrepensando.htmlUn Manifiesto Vital es un resúmen de los pensamientos que tienes en un momento determinado sobre la vida. Sería algo así como las cosas en las que crees después de la experiencia.
Te invito a que escribas tu Manifiesto Vital y lo tengas muy cerca siempre, porque te define. Recuerda que un verdadero Manifiesto es positivo y asertivo, no puede contener tópicos insanos como "no creo en la justicia", etc. Y a la vez, no es inmutable, seguramente el que escribas dentro de cinco años diste bastante del actual.
Escribe tu Manifiesto Vital. Te ayudará a conectar con tu esencia.

septiembre 28, 2012

Cómo potenciamos el talento.



- Maestro, tengo un problema con mi hijo. Me trajo las notas del colegio, una alta calificación en dibujo y una pésima calificación en matemáticas.
- ¿Qué harás? – dijo el maestro.
- Lo pondré de inmediato a tomar clases particulares con un profesor de matemáticas.
- Necio! Ponlo de inmediato a tomar clases particulares con un profesor de dibujo.

Microrelato de Alejandro Jodorowsky

septiembre 23, 2012

De portero a millonario

No habi­a en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prosti­bulo. Pero qué otra cosa podría hacer aquel hombre? De hecho no teni­a ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque su padre habi­a sido portero de ese prostíbulo y también, antes, el padre de su padre.
Durante décadas, el prosti­bulo se pasaba de padres a hijos y la porteri­a se pasaba de padres a hijos.
Un di­a, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prosti­bulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio.
Modifico las habitaciones y después cito al personal para darle nuevas instrucciones.
Al portero, le dijo: A partir de hoy, usted, además de estar en la puerta, me va a preparar una planilla diaria en la que anotará la cantidad de parejas que entran aquí. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentara esa planilla con los comentarios que usted crea convenientes.
El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero…..
-Me encantaría satisfacerlo, señor- balbuceó- pero yo… Yo no sé leer ni escribir.
-Ah! Cuánto lo siento!-se lamentó el nuevo propietario- Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra persona para que haga esto y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda a escribir, por lo tanto…
-Pero señor! Usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida, también mi padre y mi abuelo…

septiembre 09, 2012

La Resiliencia en metáforas, palabras y creencias.

 Por Pablo Alzuagaray 

"Cuando nos damos de corazón, en cuerpo y alma, y hacemos de tal actitud nuestro estilo de vida, no existe dolor ni impedimento que pueda detenernos ni derribarnos." 

Metáforas
¿Qué es lo que hace que un resorte de acero vuelva a su estado con renovado vigor luego de haber soportado prolongadamente una gran presión, mientras que uno de plomo permanecerá aplastado para siempre?

¿Qué hace que un balón de goma se amolde y luego rebote con gran potencia y velocidad tras haber sido arrojado violentamente contra un muro, mientras que un huevo se quiebra  y su contenido se desparrama?

¿Qué hace que un brote verde se tuerza, se agite y vuelva a su sitio mil veces en medio de un temporal, mientras que una rama añosa se quiebra y cae?
 
¿Qué hace que un hormiguero se reconstruya y vuelva a su ritmo de vida normal a horas de haber sido destruido, mientras que el nido ultrajado jamás volverá a albergar a ningún pájaro?

septiembre 01, 2012

Desprogramando creencias.

Sabes cómo se entrena a una pulga? Se coloca dentro de un frasco de cristal y se cierra con una tapadera transparente.
La pulga, a quien no le gusta estar atrapada, comenzará a saltar golpeándose contra la tapa del frasco. Seguirá saltando hasta que su cerebro comprende que no consigue nada en el esfuerzo. Así que empieza a saltar a una altura cada vez menor, sin golpear en la tapa. Después de eso, quitale la tapa al frasco que la pulga ya no intentará saltar fuera de él. Su cerebro la ha condicionado a la existencia de la tapa y nunca más intentará comprobar su ausencia.

agosto 15, 2012

La Técnica Pomodoro

Si quieres aprovechar tu tiempo al máximo, si quieres obtener un gran rendimiento a tus capacidades, si quieres exprimir tus habilidades y centrarte, focalizarte, poner toda tu atención en una actividad, la técnica POMODORO quizá sea la más adecuada.
No te exige mucho y casi casi, engaña a tu cerebro y a tu voluntad.
Es sabido que nos resulta mucho más fácil dedicar poco tiempo a las cosas que más nos cuestan. No es lo mismo enfrentarte a una montaña de ropa por planchar, que destinar diez minutos diarios, independientemente de la cantidad que tengas delante. No es lo mismo dedicarte un día entero a ordenar los papeles de tu escritorio, que asignar cinco minutos diarios para esta tarea.
La Técnica Pomodoro es un método para la administración del tiempo desarrollado por Francesco Cirillo a fines de los años 1980.